domingo, 26 de diciembre de 2010

Una película: Al otro lado (Fatih Akin)




Título:
Al otro lado (Auf der anderen Seite)
Año: 2007
Director: Fatih Akin
Nacionalidad: Alemania, Turquía, Italia
Intérpretes: Nurgül Yesilçay, Baki Davrak, Tuncel Kurtiz, Hanna Schygulla, Patrycia Ziolkowska, Nursel Köse

Una compleja película que analiza la doble dimensión de la comunidad turco-alemana y los entresijos de la vida familiar, las relaciones entre padres e hijos. Con un estilo aparentemente cercano a la sencillez del documental, se construye una historia en la que los diferentes niveles se van encajando para mostrarnos las dos direcciones de la vida, la del aparente caos y la de la profunda lógica del destino. El espectador asiste al espectáculo de unas vidas camino de su destrucción y a las recontrucciones posibles con los restos. Unos personajes en manos de un destino que les sobrepasa, engañados por la creencia de que controlan sus propias vidas.
La película de Fatih Akin nos adentra a través del simbolismo de la fiesta del cordero en el centro de las relaciones paternofiliales, auténtico fondo sobre las circunstancias de los escenarios políticos de Alemania y Turquía.
Su director nos explica:
El cine ocupa un lugar considerable en mi vida, pero no es nada si lo comparo a temas como el nacimiento, el amor, la muerte. Decidí que para convertirme realmente en adulto, debía realizar tres películas. Algunos dirán una trilogía, pero, sea lo que sea, son tres películas indisociables, pues tratan del amor, de la muerte y del mal. Contra la pared habla del amor; AL OTRO LADO, de la muerte. Habla de la muerte en la medida que cada muerte es un nacimiento, ya que la muerte y el nacimiento abren caminos hacia otras dimensiones. Con AL OTRO LADO, tengo la sensación de haber entrado en una nueva dimensión, pero aún falta algo que será el núcleo de la tercera película, la que tratará del mal. Creo que es necesario llegar hasta el final. Pienso en esas tres películas como “deberes” que debo cumplir. Una vez hecho eso, podré pasar a otra cosa.

La película obtuvo el premio al mejor guión en el Festival de Cannes en el año 2007 y en los premios Europa del mismo año. Fue candidata al Oscar por Alemania.


Una canción: Woman (Susheela Raman)



La canta-autora británico-tamil Susheela Raman (1973) publicó en 2001 su primer disco titulado "Salt Rain", muestra de sus ideas musicales de fusión de la música occidental con sus raíces indias. También dejó claro su compromiso más allá de la música con temas como "Woman". En su página oficial podemos leer el siguiente comentario:

Woman is a song about someone in a destructive relationship who is looking for the way out. As Susheela urges her on, the song transforms into a mesmeric chant invoking the Goddess Kali, a kind of archetype of feminine power. Susheela’s family has long tradition of Kali devotion and the intensity that comes through shows it. The song also describes situations she can relate to in her own family history. Indian woman have often had to endure a lot… family and social structures are very patriarchal and women are expected sometimes to sacrifice their own happiness on the altar of family honor. Woman features the amazing Egyptian percussion virtuoso Hosam Ramzi (who has played with many artists including Peter Gabriel and Page and Plant).

En Woman podemos encontrarnos con la misma idea de recuperación de la dignidad femenina que en el cine de la directora Deepa Mehta. Susheela Raman utiliza su arte para transmitir la fuerza necesaria para resistirse a unas formas culturales que hacen de la mujer un objeto.



Woman (Susheela Raman)

Woman, where’s your dignity?
How can you lie there while the lover destroys you?
He doesn’t know your worth
But you bear his burden and make it yours
Why do you cry?
Woman, don’t be tortured by a madman
You’ve got to get out
The prison door is open
Woman, why do you rest here?
Is your love an ignorant sacrifice?
Roles you learned to play
Conspire against you and hold you down
Why don’t you fight
Um Krim Kali e Nama

Un libro: Algo va mal (Tony Judt)



Tony Judt (2010): Algo va mal. Taurus, Madrid, 220 pp. ISBN 978-84-306-0796-9. Trad. Belén Urrutia.


"En un estudio de los escolares ingleses realizado en 1949 se descubrió que cuanto más inteligente era un muchacho, más probable era que eligiese una carrera interesante con un sueldo razonable en vez de un trabajo que solo estuviese buen retribuido. Los escolares estudianres de hoy apenas pueden imaginar algo más que la búsqueda de un empleo lucrativo.
¿Cómo podemos enmendar el haber educado a una generación obsesionada con la búsqueda de riqueza e indiferente a tantas otras cosas? Quizá podríamos empezar recordándonos a nosotros mismos y a nuestros hijos que no siempre fue así. Pensar economísticamente, como llevamos haciendo treinta años, no es algo intrínseco a los seres humanos. Hubo un tiempo en que organizábamos nuestras vidas de otra forma". (p. 50)

sábado, 11 de diciembre de 2010

Una canción: Ode to Divorce (Regina Spektor)



Considerada una de sus mejores canciones, Ode to divorce está incluida en el disco "Soviet Kitch" (2004). Regina Spektor salió con su familia de la Unión Soviética en 1989 asentándose en los Estados Unidos. Cantante, compositora y pìanista absolutamente personal nos adentra con sus canciones en retratos, cercanos a veces al surrealismo de lo cotidiano, de personas y problemas reales. Regina Spektor es una alternativa que ha llegado a estrella o una estrella que continúa siendo alternativa. Autora de canciones como "Paulov's daughter", "Genius Next Door", "Samson" o "Human of the Year" sigue siendo la misma inteligencia sensible y observadora a través de sus canciones.
Con Ode to Divorce refleja el vacío subsiguiente a la separación, la dependencia...



Ode to Divorce (Regina Spektor)


The food that I'm eating
Is suddenly tasteless
I know I'm alone now
I know what it tastes like

So break me to small parts
Let go in small doses
But spare some for spare parts
There might be some good ones

Like you might make a dollar
I'm inside your mouth now
Behind your tonsils
Peeking over your molars

You're talking to her now
You've eaten something minty
And you're making that face that I like
And you're going in, in for the kill, kill
For the killer kiss, kiss for the kiss, kiss

I need your money, it'll help me
I need your car and I need your love
I need your money, it'll help me
I need your car and I need your love

So won't you help a brother out?
Won't you help a brother out?
Won't you help a brother out, out, out, out, out?

Just break me to small parts
Let go in small doses
But spare some for spare parts
You might make a dollar
Dollar, might make a dollar



So won't you help a brother out?
Won't you help a brother out?
Won't you help a brother out, out, out, out, out?


Just break me to small parts
Let go in small doses
But spare some for spare parts
There might be some good ones
You might make a dollar

There might be some good ones
There might be some good ones
You might make a dollar
You might make a dollar
There might be some good ones
There might be some good ones

lunes, 6 de diciembre de 2010

Una canción: A Word (Noa & Mira Awad)

A word nos habla de lo que las palabras unen y separan. Noa, cantante israelí, y Mira Awad, árabe-israelí, nos dan un ejemplo de la voluntad de convivir y construir conjuntamente un futuro. Su participación en el Festival de Eurovisión representando ambas a Israel es una muestra a los que les rodean de la posibilidad de convivencia y del triunfo de la amistad por encima del pasado. Es el deseo de hacer futuro lo que une en el presente.



A Word (Mira Awad)

A word about tomorrow before we drown in sorrow.
I am afraid. Can no longer hide pounding of my poor heart inside.
(arabian language spoken)

You need to find someone to take the blame.
I guess I'm doing just the same.
I'm doing just the same. We're so alike.
We've been hurt before. Dont want to do it anymore.

A word now about the doubt that keeps you from reaching out
and touching me, touching me.
A word now about the doubt that keeps you from reaching out
and touching me, touching me.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Concierto en la Tabacalera: una música paralela

Siempre existen formas de relacionarse con otras culturas, si se busca bien la información.

Cuando termino de escribir esto ha pasado una semana del concierto que describiré seguidamente y, hoy, es domingo, pero el viernes tuve la suerte de poder asistir a un seminario con personas de la República Democrática del Congo y Guinea Ecuatorial, a escuchar la visión del gran profesor Luis Beltrán en la Fundación Sur de Argüelles; y ayer, sábado, ¡cómo no!, de vuelta a la Tabacalera junto a interesantes personas de Costa de Marfil y con un agradable popurrí de música africana.

Ahora resaltaré la fiesta de la semana anterior en las que había rastas por todos lados. Solamente por saber distinguir la elaborada de la natural unido a la música, ya se entiende que es una fiesta cultural. En efecto, aquí se concentra la gente de España e inmigrantes de América, Asia, África y, aunque parezca extraño, Oceanía también (una chica australiana me acompaña). Nos concentramos para disfrutar de la fiesta africana que ha organizado el Grupo Saraba en el Centro Social Autogestionado en la Antigua Fábrica de Tabacos de Lavapiés. Es domingo, siete de noviembre, y resulta extraño que haya tanta gente en este lugar. Después de estar un rato allí puedes descubrir que no es que haya fiesta los fines de semana, existen actos todos los días, sean africanos o no.

En esta celebración, que es la que nos concierne, existe un programa extenso en el que constan diferentes actividades como la degustación de comida y bebida típica senegalesa (Bouye, Baobab, Bisp, Café Touba y Té), un taller de percusión y otro de danza en que la música se crea en directo, demostración de lucha, de Tama y Tambores Parlantes y, al final, un concierto con la participación, por una parte, del Grupo Folclórico Ngueweul y, por otra, del Grupo Diengos. Toda esta programación se encuentra en carteles colgados en las paredes de los pilares del recinto, con sus respectivos horarios. Sobre esto último cabría la posibilidad de matizar un aspecto: acabo de mantener una conversación con Madior Dieng, presidente del Grupo Saraba, después de mirar la programación y comprobar que no concuerda; Madior, por tanto, me pone al corriente de la actividad por la que vamos, lo cual me resulta bastante gracioso y recuerdo a Ryszard Kapuscinski y su explicación acerca de los horarios en África, que cada vez entendemos más si nos relacionamos con esta cultura.

Madior se aleja informándome de que Demba y Badoú Ndiaye, dos hermanos, familiares suyos y percusionistas, van a empezar a tocar. Los dos músicos no se encuentran en el escenario, sino en la parte baja que se reconoce como zona de baile y comienzan a agitar sus ávidas manos contra los instrumentos de percusión, mientras que, en su mayoría caucásicos y negroides, mantenemos conversaciones, algunas dificultosas por el idioma; bailamos de la manera más antigua para los africanos y para nosotros, novedosa: improvisando y liberando la energía; y si no apetece bailar, se puede beber el té senegalés o cerveza española, lo que se prefiera.

Después de unos minutos escuchando la improvisada percusión, entre el gentío acumulado de manera circular delante de nosotros, nos damos cuenta de que alguien está bailando. Un muchacho senegalés, llamado también Demba, está bailando y detrás de él se han ido acumulando personas, en su mayoría españolas, aprendices del baile africano, y niños, hijos de los percusionistas o familiares de éstos, que han escapado de las manos de sus madres para unirse a la fiesta corporal.

Durante estos momentos en que algunos descubridores de la fiesta llevan a cabo un maratón de fotografía, los demás entendemos que poco a poco todos nos hacemos “de la familia”, esto es, muchos de los africanos protagonistas de esta celebración son familiares entre ellos, y te saludarán cuando ya te vean más de una vez, como si fueras de la familia y es cuando haces fotografías en periodos diferentes y menos frecuentes y, al final, acabas saliendo más a bailar…

Mientras recapacito acerca de esto, Madior se une a Demba y Badoú con otro instrumento creando más música y mayor acopio de gente, que observa o baila. En esas improvisaciones se escucha un ritmo, pero llega un punto en que todo, tanto la percusión como la danza, parecen enloquecer; podría decirse que se llega a un momento de éxtasis u excitación absoluta si se prefiere, como si inflásemos un globo, hinchándose cada vez más, hasta explotar: ese momento de tensión creado con la concentración total de música, roto con un golpe seco y el silencio. Luego retornado al bullicio por los efusivos aplausos.

Tras esto, descansaremos y después habrá otro concierto. El fin de semana siguiente, otro más, de esta cultura, otra, las dos o más; y así, a menudo en el tiempo. Esa es la razón por la que empezaba diciendo que las culturas están muy cerca de nosotros, porque sus personas están a nuestro lado.

Flavia Garrigós Cabañero