domingo, 29 de enero de 2012

Encuentro de periodistas africanos y españoles


Flavia Garrigós Cabañero

El día trece de diciembre, se llevó a cabo un encuentro de periodistas africanos y españoles en nuestra facultad. Se visionó un documental, se presentó un libro editado por Casa África y se llevó a cabo un debate.
El documental, ¿Cómo escribir sobre África?, abordaba la idea referente a los tópicos en cualquier documento que hiciera referencia a África. Algunos ejemplos que se exponían en él nombraban tópicos como los siguientes: “si hablas de África no olvides nombrar su magnífica naturaleza…, no olvides citar a Nelson Mandela…, no olvides que hay niños muriendo…” En general, mencionaba un sinnúmero de clichés con los que solemos encontrarnos las pocas veces que obtenemos información sobre África de una manera desinteresada.
El libro, Si hablas de nosotros…, que regalaron a todos los asistentes, incluye la opinión de once periodistas africanos acerca de la información que se ofrece en los medios occidentales sobre África. Entre los once periodistas se encontraban: Moshoeshoe Monare, Tigist Kassa Milko, Mamadou Gomis, Alexis Sinduhje, Lubna Hussain, Cheriff Moumina Sy, Adie Vanessa Offiong, Rosa Langa, Jean-Arsène Yao, Hortense Yawa Djomeda y Zeïneb Toumi. Los tres últimos periodistas asistieron al debate, con perspectivas generales sobre el continente y particulares acerca de sus diferentes países: Costa de Marfil, Togo y Túnez. También se encontraban en el debate Javier Bernabé Fraguas, perteneciente a IUDC, en Periodismo Preventivo, y Ricardo Martínez Vázquez, director general de Casa África.
Zeïneb Toumi fue quien comenzó exponiendo la situación de Túnez respecto a la información y la comunicación. Se puede resaltar la imagen que se ofrece de Túnez tanto allí como aquí, pues no se suele nombrar el país como africano, sólo como árabe y musulmán. Además, Túnez no es un país sumamente alejado de España, pero también pasa por algunas penalidades, como en ciertos aspectos de la libertad de expresión, que consideramos propias de países situados más al sur y llamados “en desarrollo”.


Hortense Yawa Djomeda comenzó afirmando que la “democradura” no funciona en África, pues no se acomoda a su cultura. Esta extraña palabra contiene un significado que hoy día existe en cualquier parte del mundo en mayor o menor medida; de hecho, últimamente a causa de la crisis, se nota cada vez más. Hortense Yawa afirma que en los medios de comunicación sólo se retratan las situaciones caóticas. En base a ello, se crea la concepción de un continente que siempre ha sido maltratado con el expolio, la colonización, la neocolonización y ahora con el silencio. Denunciaba la falta de interés aparte del económico, ya que por ejemplo, Ghana o Bostwana son países democráticos desde hace años, pero es una característica que no se resalta; o que se acuda a la excusa insulsa de la cantidad de idiomas como impedimento para informar, aunque haya un idioma común. Uno de los mejores ejemplos para esto sería Guinea Ecuatorial que fue una colonia española y retiene nuestro idioma, pero no se habla bien del país, si es que se nombra alguna vez.

Jean-Arsène Yao se centró en la investigación, el contraste con otros medios, el contacto con los protagonistas y la necesidad de periodistas especializados sobre África en las agencias y los periódicos. Se necesitan los periodistas especializados porque lo primero que tiene que importar no es lo que vende o resalta, y porque se tiene que estar al día sobre las noticias y acontecimientos. Por esta razón, no se puede tener solamente a un periodista para toda África dado el número de países que son y por la necesidad de tener en cuenta el país donde se informa y del que se informa. Jean Arsène Yao se niega a que la información llegue por parte de los freelances, porque no es del todo fiable y cree conveniente promover viajes para el conocimiento de los periodistas. A esto último, Javier Bernabé Fraguas añadió la necesidad de impulsar el conocimiento sobre África en las universidades.
En el debate se expusieron una variedad de temas comunes. A causa de no encontrar medios fiables, proponen el blog y alternativas parecidas. Esto tiene relación con el hecho que se expuso acerca del cual en España todavía no se informa mejor sobre los africanos aunque resida un mayor número de ellos. De hecho, cuando informan sobre las pateras, en realidad, hacen fotos, pero si se ve a un negro entrar en una facultad no es fotografiado, hecho que exponía Zeïneb Toumi.
Se encontraba entre el público una periodista que afirmaba haber pedido permiso a sus superiores para ofrecer información sobre Costa de Marfil y que no le dejaron por el hecho de que no se vendían periódicos con esa información. Respecto a este punto, otra persona añadía que, en general, el periodismo internacional no vende periódicos, a no ser que contenga hechos sensacionalistas, aunque siempre teniendo en cuenta que el caso de África es más radical.
Esto último tiene relación con otros dos temas: las ONG y los reporteros. Las agencias y los periódicos no pagan viajes para que sus periodistas vayan a África. En parte, los medios agradecen a las ONG su ayuda porque éstas no dependen de lo que se venda para conseguir información. No obstante, la mayor parte de la información que ofrecen las ONG, aunque no toda, no crea buena imagen para el continente. Zeïneb Toumi resaltaba en esto que hay que valorar y consultar los derechos para utilizar imágenes de ciertas personas y situaciones, así como tener en cuenta a los profesionales nativos. Hortense Yawa, un poco más pesimista, aseguraba que si las ONG no existieran, África continuaría igual. Esta afirmación la sostuvo con el argumento del valor de los recursos materiales en Occidente. Esto es: los medios de comunicación son negocios; si se cuentan los hechos favorables se acaban los negocios; y, las ONG, aunque quieran ayudar, son negocios en realidad porque sus trabajadores tienen empleo en África.



Otro periodista exponía la dificultad de conseguir información local. Jean-Arnèse Yao, con un toque de humor, contestaba que es más costoso si se es de oposición. Añadía que si se pide un visado para ir a algunos países, se llevan cámaras o se es periodista, lo más normal es que no permitan el paso, porque seguramente, se obtengan realidades; lo corriente es recurrir al freelance. No se dice nada, igualmente, porque no interesa poner en peligro los intereses económicos centrados en las materias primas.
Hortense Yawa añadía que quizá la información que se ofrezca en otros lugares de Europa sea mejor que la de España, pero por el simple hecho del número de colonias que haya tenido cada país. Ofrecía el ejemplo de Francia en comparación con España y que aquí no existe población negra de clase media. Aún así, la información se puede obtener pues existen otros medios como webs panafricanistas. Ponía el ejemplo de su país, Togo, que nunca se nombra en los medios, que la gente apenas conoce y en el que están sucediendo hechos importantes que influyen en la situación mundial actual. Igualmente, destacaba la necesidad de ofrecer información de hechos positivos. En este caso, se puede resaltar la información que ofreció el director de Casa África, Ricardo Martínez, acerca del Eramus Mundus ofrecido a los universitarios, que sólo suelen aprovechar, en lo que serían estudios en África, los belgas o franceses y, por ejemplo, Sudáfrica nos supera en nivel con tres de sus universidades, aunque no es el único caso, pues Namibia y otros países más también se sitúan en un alto nivel.
Zeïneb Toumi, con cierto grado de tristeza, añadía que las ONG, porque se habló de este tema más que de ningún otro, necesitaban las catástrofes para sobrevivir. Esto supone un extremo y, como bien afirmaba un beninés presente, los africanos están cansados de la manera de informar sobre África que se tiene en Occidente; que por eso, algunos políticos africanos no dejan pasar a los periodistas.
Fue un largo debate que resultó casi repetitivo. El problema no está en que las ONG ofrezcan información sentimental, sino que no sea sólo esa la que obtenemos de África. Es cierto que no se debe ser tan extremista, pero asimismo hay que fomentar la actividad respecto el interés sobre la información internacional en general en detrimento de la sensacionalismo, llegar a crear un hábito, como se ha venido haciendo con cualquier otra tema a lo largo de la historia, y cambiar la concepción de la población respecto al continente. Sin embargo, la economía siempre está por encima. El cambio comentado supondría pérdidas en un principio, que los empresarios no están dispuestos a tener; ese cambio también supondría la cercanía con el continente y el conocimiento de los hechos ilegales e inhumanos realizados por occidentales allí, riesgo que los “dominadores del mundo” no están dispuestos a correr.

miércoles, 25 de enero de 2012

Latinoamérica, un continente que no pone las cosas fáciles al periodismo independiente

Amelia Cortés Bañolas y Andrea Lobo Araujo
El ejercicio del periodismo es una cuestión bastante difícil en América Latina tal y como se constató en la 67ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) celebrada en Lima (Perú) el pasado mes de octubre de 2011. En este continente los dirigentes hacen cuanto esta en su mano para acallar todas aquellas voces distintas a su discurso 
En países como Argentina, el Gobierno premia u hostiga a los medios de comunicación de acuerdo a su línea editorial, sobre todo desde la llegada al poder de Cristina Fernández de Kirchner. Desde los medios paraoficiales se han llevado a cabo campañas de desprestigio a los periodistas no simpatizantes con el kirchnerismo y a los periodistas de la oposición. Como ejemplos de ello son la actuación llevada acabo por el programa “6-7-8” de la cadena de televisión estatal o a través de carteles injuriosos en la vía pública. Paralelamente, se esta desarrollando un proceso judicial, iniciado en 2010, para adueñarse de la fábrica de papel Papel Prensa y limitar así la materia prima de los diarios con el argumento de que la producción de papel es de “interés común”. El libre ejercicio del periodismo también se ve mermado por la dificultad en la obtención de licencias para la creación de medios audiovisuales. Asimismo, en los primeros seis meses de 2011 la publicidad oficial se duplicó y se concentro en dos grupos editoriales próximos al gobierno.
En el caso de México, esta cuestión presenta mayores trabas porque este derecho se encuentra minado por el narcotráfico. Son muchos los periodistas que pagan con su propia vida la decisión de vivir y trabajar como verdaderos  profesionales. En este país la SIP registró, en 2011, 10 asesinatos a periodistas y 76 desde el año 2000. No solo se perpetran ataques a los profesionales, sino que también atentan contra las instalaciones de los medios de comunicación como ocurrió en las oficinas del periódico Vanguardia situadas en Saltillo, donde en mayo de 2011 fueron arrojadas granadas, provocando numerosos daños materiales.
En Ecuador el presidente Rafael Correa ha iniciado una batalla judicial contra el periódico El Universal por injurias y calumnias. Este asunto ha alertado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a Reporteros Sin Fronteras y a la SIP que buscan una solución a este caso antes del fallo de la Corte Suprema ecuatoriana. Las conclusiones que del ejercicio de la libertad de prensa se presentaron en esta última asamblea fueron que “en Ecuador se difumina la libertad de expresión y son muchos los periodistas y ciudadanos que se autocensuran por miedo a las represalias del Gobierno”.

Por su parte, en Nicaragua continúa la discriminación iniciada en 2007 por el presidente Daniel Ortega
Por desgracia, no son muchas las organizaciones que apuestan por la defensa de este derecho. A pesar de los esfuerzos titánicos de los gobernantes, son muchos los periodistas que no se dan por vencidos en su labor de informar a la sociedad. Para impulsar esta labor se ha creado la SIP, que engloba a los profesionales de los medios que abogan por un periodismo independiente cuyo estandarte sea la libertad de prensa. La SIP ha tomado conciencia de este gran problema, muestra de ello son las denuncias hechas al gobierno del Estado Federal de México por la escasez de seguridad que éste proporciona a los reporteros. Especial mención requieren los esfuerzos que está aunando para promover una reforma y que los delitos contra la libertad de expresión sean tratados como delito federal y no prescriban.

sábado, 14 de enero de 2012

El miedo a seguir viviendo

Abdul-Rahman Yusuf [1]
Dom. El 1 de enero, 2012 – 07: 58
Y pensaba que nunca sería mayor, simplemente porque creía que moriría "joven". Tampoco pensaba que envejecería, pero a medida que ganaba años, esperaba que cambiara en mí este sentimiento. Sin embargo, lo que pasó  fue que sentía los respiros de la muerte  más cerca de mi cara cada vez que me hacía mayor
Hoy comienza un año nuevo, yo era de esos que no se molestaban en contar los días y las noches, prefería aprovechar el tiempo en profundizar las experiencias de mi vida. De  este modo, mis años lograban profundidad, en vez de longitud.  
¿Por qué algunos de nosotros sentimos que la vida es corta? ¡No lo sé! Hoy, siento que he envejecido. No, hoy no me siento joven como antes.  Siento que estoy enfermo, o que estoy amenazado. ¡Sí, es eso! Esta es la expresión más exacta sobre lo que siento: que estoy amenazado porque mi existencia y mi ser están amenazados.  
¿Qué es un  hombre? Es un ser capaz de recordar lo vivido. Algunos dirán: pero también el hombre olvida, así lo creó Allah. Y yo digo: es verdad;  pero cuando el hombre olvida a sus queridos, de los detalles íntimos, de las cosas cotidianas, se convierte en otra persona diferente. El hombre que no puede recordar, se queda en restos de una persona o, como yo, se  siente amenazado. ¿Para qué se sirve un hombre sin la "chipa divina" llamada memoria? 



 ¿Cómo es que me olvidé de todas esas cosas? Me sabía de memoria  más de la mitad del Corán, y la mayoría de los poemas del famoso poemario Hamasa "exhortación" de  Abu Tammam [2] y decenas de  poemas de Al-mutanabbi, Ibn AlFarid, Ibn AlRumi [3] y otros más.  A veces, cuando empiezo a escribir y trato de mencionar una cita de algún poeta, me encuentro, de repente, parado, como un tren que salió del andén. Otras veces me veo adivinando el resto del verso.  Me siento muy satisfecho por lo que conseguí en la vida; se me ha dado mucho más de lo que esperaba, y he ganado los grandes retos a los que me había enfrentado. Con todo eso, yo podría morirme con tranquilidad.
En el Islam, uno nunca debe desear la muerte, pero a veces al hombre le suceden cosas en la vida que le hacen desearla antes de que venga. ¿Cómo acabará mi vida? ¿Me mandará Dios una de esas piezas pequeñas de hierro que llevan a sus dueños rápidamente al Paraíso? ¡No lo merezco! 
Era un joven de aguda inteligencia y sentidos alertas, me acordaba de las caras aunque cambiasen con la edad, también aprendía rápidamente de memoria los poemas que me gustaban y, extraordinariamente, me acordaba de los números de teléfono y las de placas de coches.  Incluso leía  correctamente los números inversos de las placas de coches que iban atrás, reflejados en el retrovisor. Por eso, ninguna entidad de seguridad pudo rastrearme: lo descubría sin siquiera mirar atrás.



Hoy me olvido de las cosas. He olvidado el octavo aniversario de muerte (el 29 de diciembre de 2011) de mi maestro, padrino y amigo el doctor Ahmed Sedki Al-Dajani [4], que descanse en paz. Es la primera vez que estoy en El Cairo y no  visito su tumba ni recito  la Sura al-Fatiha [5]. ¿Si mi vida se alargara qué más voy a olvidar?
Algunos tienen miedo a la muerte,  otros tienen miedo a seguir viviendo...




[1] Abdul-Rahman Yusuf
Poeta egipcio, nacido el 18 de septiembre 1970. Su primer poemario publicado era "Letras sangradas" en 1992, luego lo siguieron 6 poemarios: "Frente al espejo" en 2004, " Brindo por la Patria" en 2004, "Nada que perder" en 2005, "Poner al descubierto" y "Escribe la historia del futuro" en 2006, "Tristeza improvisada" en 2008 y su diario publicado en 2011 "Los diarios de la Revolución del Cáctus", este es el nombre de la Revolución egipcia dado por el mismo poeta, en este libro, que expone, en 6 capítulos, una experiencia de estar y participar en la Plaza El Tahrir, la plaza de la Liberación, desde el 25 de enero 2011 hasta la caída de Mubarak en el 11 de febrero. Además de ser poeta es presentador, periodista y uno de los protagonistas de la Revolución del 25 de enero, persistía en contra de Mubarak a quien le dedicaba poemas satíricos y de agitación durante su dictadura.
[2] Poetas árabes de la época abbasí
[3] Poetas árabes de la época abbasí
[4] Ahmed Sedki Al-Dayani (1936-2003) un pensador y escritor palestino y uno de los fundadores de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en el 1964.
[5]  Es el primer texto coránico o “Sura” del Corán; se llama: la apertura del Corán. Se suele leer en las tumbas de los difuntos, para que descansen.


[trad. de Julud Nabeel]

sábado, 17 de diciembre de 2011

El choque y el miedo de la libertad, por Julud Nabeel *

Fue la primera vez que dejé a mi familia cuando fui a España. Sentí tanta alegría que con solo palabras es difícil explicarlo, no solo porque por fin iba a visitar España, sino porque mis padres creían que ya estaba dispuesta para ser responsable de mí misma, por eso me dejaron viajar sola. Desde el momento en que me despedí de mis padres en el aeropuerto, empecé a cantar entusiasmada, durante seis horas, una canción de mi cantante egipcia favorita, que es sobre una chica que está buscando la libertad, quiere ser ella misma y quiere ver con sus propios ojos; pensaba: ¡Por fin un sueño hecho realidad! ¡soy libre! Haré todo lo que quería hacer sin pedir permiso de nadie, ¡y por qué lo pido! Soy la única responsable de mi misma... de ahora en delante, eso será mi manera de vivir!
Pero, a lo largo del mes, llamaba a mis padres al día dos o tres veces -aunque muchas veces no hacía falta llamarles- para pedir el permiso de salir o hacer cualquier cosa. Cuando volví a Egipto, me encontré con unas amigas que habían viajado a EE. UU. y  Francia  y me sorprendió que a ellas también les sucediera lo mismo. Nos reímos y lo llamamos el choque de la libertad que nos asustó y nos confundió, por eso teníamos miedo... miedo de la libertad ya que no habíamos estado acostumbradas!

Me acordé de esta historia al leer la noticia de la prohibición de publicar un artículo en el diario estatal AL-AHRAM. En el artículo Los Misterios del Gas, publicado en otro diario  Al-Youm Al Sabea', el periodista habla sobre cómo la actitud de la Junta Militar es parecida a la del Régimen de Mubarak y sobre los tres tipos de bombas que se lanzaron a los manifestantes, y el periodista fue uno de ellos, el 25 de noviembre en su protesta en la plaza Tahrir en la capital: el primer tipo, el gas lacrimógeno que las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes; el segundo tipo, las mentiras de los medios que representaron a los manifestantes como criminales y que no mencionaron a los heridos ni a quienes perdieron los ojos por las balas ni los cientos asfixiados con gas; y el tercer tipo fue la bomba de "Encuesta Pública" que lanzó el presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, el mariscal de campo Mohammed Hussein Tantawi en su discurso.

El escritor de aquel artículo, el poeta egipcio Abdel-Rahman Yussuf al Qaradaui, el tercer hijo del predicador islamista egipcio, jeque Yussuf al Qaradaui, quien además de ser poeta es guionista, presentador , periodista y activista político y uno de los protagonistas de la Revolución del 25 de enero, persistía en contra de Mubarak a quien le dedicaba poemas satíricos y de agitación durante su dictadura, recibió la noticia de la prohibición del jefe de la redacción  del diario Abdul-Azim Hammad explicando que una parte de ese artículo plantea una crítica fuerte contra el mariscal Mohamed Tantaui en su propia persona. Aunque este jefe de redacción fue nombrado por el Gobierno de Essam Sharaf  en consecuencia con lo se reivindicaban de la revolución "Pan, Libertad y Justicia Social", él tuvo miedo de la libertad, y miedo de la Junta Militar, tuvo miedo de tener una opinión clara que rechaza el sistema de opresión y el control  total de la prensa prolongados desde el Régimen de Mubarak... Este jefe tuvo la oportunidad de ser libre y expresar lo que piensa, lo que ve.  Lo que me hizo preguntar si los egipcios y las instituciones estamos dispuestos a ser libres o no.


* Julud Nabeel es licenciada por la Universidad de El Cairo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Sueños, por Mona El Awady*


Hace unos días, he escuchado una historia sobre un joven egipcio, que se llama Khaled. Este joven ama  mucho a Egipto y no quiere vivir en otro país en todo el mundo. Khaled se siente un poco desesperado por la situación egipcia de estos días y la decadencia de la economía, de la política externa e interna, y de la enseñanza que hace que los egipcios odien leer. Así, igualmente, tampoco le gusta que alguien que gobierna a los egipcios mate a los revolucionarios. Como consecuencia, Khaled creyó que la revolución falló con la muerte sin utilidad de sus compañeros últimamente en la plaza del Tahrir, en noviembre 2011, porque el gobierno finalmente hizo lo que quiso sin dar cuenta de las peticiones de los demás. Como resultado de esta creencia, Khaled empieza a perder su fe en la revolución y en cualquier proceso de cambio a causa de la pérdida de la libertad. Por eso, Khaled quiere emigrar  a Europa y guarda su sueño de un futuro nuevo de Egipto lleno de gloria y libertad que cree que no puede realizarse. En el ultimo día quiso saludar a su país; salió por las calles hasta ver un anuncio sobre una película en que se utiliza una time machine. Khaled empieza a  imaginar que puede viajar por el tiempo, pero ¿a qué época?

Piensa en el pasado más lejano, en la época de los faraones que hicieron una civilización muy avanzada y maravillosa. Piensa en un rey que hubiera podido unir a todos los egipcios y de repente recuerda al rey Mina Narmar que se considera el primero que unió a los egipcios y unió el norte y el sur de Egipto en un solo país. Khaled cree que si Egipto de estos días hubiera tenido uno como él, se podría superar esta época tan dura, pero en el mismo momento recuerda cómo Mina luchó para realizar su deseo de un pueblo unido. Khaled siente la vergüenza de vivir con él porque no pudo continuar lo que comenzó… Piensa en otro y otro y el resultado es similar.   

                        
 Khaled cambia su pensamiento hasta una época más cercana, por ejemplo, la de monarquía, pero rápidamente recuerda a los jóvenes luchadores muy famosos de la historia egipcia, como Ahmed Orabi, Mustafa Kamil, Saad Zaguelol y cómo realizan sus metas. Khaled  sienta vergüenza; piensa en cambiar la época, a los años cincuenta y a la revolución de 1952 y cómo un grupo de jóvenes militares hacen la nueva historia de Egipto y pudieron terminar el tiempo de la monarquía y empezaron la republica. Khaled recuerda porqué esos jóvenes la hicieron, después de la muerte de sus compañeros por la corrupción de la monarquía en Palestina, recuerda a Gamal Abd el Nasser, Anwar el Sadat. Por tercera vez, Khaled sienta la vergüenza.

  
 Khaled comprende que su selección del pasado no era buena idea y como consecuencia piensa en caminar hacia el futuro egipcio, pero no lo conocerá. Para realizar eso empieza a  recordar los deseos y esperanzas que escuchó en el Tahrir. Por lo que consigue, imagina que vivirá en el año 2020. Khaled pintará un país totalmente diferente del que vivimos en los tiempos de Mubarak. Imagina que todos los egipcios vivirán en casas civilizadas y desaparecerán los barrios marginados y sus casas de maderas.

Imagina que la enseñanza pública, que está bajo la dirección del gobierno, es la mejor en el país, será más avanzada que la privada. Imagina que la gente leerá cada día como mínimo una hora. Imagina una economía muy fuerte, que depende de los egipcios, no de la ayuda de Estados Unidos. Imagina que hay muchos científicos egipcios muy famosos en todo el mundo en todos los campos de la Ciencia.
                                                           
Imagina que hay democracia y libertad en la vida política y que los jueces egipcios  son los más justos en todo el mundo. Imagina una asamblea general  de jóvenes de todas las corrientes políticas. Imagina que toda la gente trabaja y ganan lo mínimo para poder comer y vivir como seres humanos, no por debajo de ellos. Imagina que no hay mendigos.

 
Imagina que muchas turistas no vienen por nuestros monumentos, sino para ver nuestras factorías, universidades, nuestro país tan limpio, y para pasar unos días con los egipcios, que son muy buenos y los turistas les admiran. Imagina al presidente de Egipto, uno de cincuenta años como máximo, no de ochenta como en el pasado.

 Imagina que Egipto se convertirá en el ejemplo más famoso de la convivencia entre musulmanes y cristianos y vivirán según una constitución muy justa que determina los derechos y los deberes de cada uno.


 Imagina un país que respeta a los ciudadanos a través de una policía que los protegerá y no los mata. Khaled imagina muchas cosas de Egipto.


 Pero descubre que está parado en la calle, en diciembre de 2011 y no en 2020. y recuerda que tendrá un vuelo mañana y tiene que volver a su casa. Durante el camino, Khaled piensa en todos los mártires de la revolución. Desde la historia, Khaled conoce que para cambiar tendrá que luchar y luchar y no debe perder el fe en lo que cree. Khaled entra su casa y rompe su billete y decide insistir en su sueño y realizarlo. Khaled siente mucha esperanza y confianza  en el futuro y al final comprende que la gloria no se realiza con facilidad.



* Mona El Awady es licenciada por la Universidad de El Cairo